PARTICIPA!

Envia tu colaboración al correo jovenes@sanvicentechicoloapan.com.mx


Recuerda escuchar RADIO CHICOLOAPAN
Canción Actual: Loading...
Título de la señal:
Winamp windows Media Player Real Player QuickTime Web Proxy


Archive for ◊ septiembre, 2010 ◊

Author:
• Domingo, septiembre 26th, 2010

Fuente: lajornada

La Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal diseña un programa para crear empresas cooperativas con jóvenes para reforzar otras acciones que realiza el gobierno capitalino para apoyar a los llamados ninis.

Al conmemorar ayer los 10 años de la Ley de las y los Jóvenes del Distrito Federal, el titular de la dependencia, Martí Batres, informó que se pretende insertar el proyecto en 2011 al conjunto de programas que opera la dependencia, con un capital inicial de 10 millones de pesos, con los que se podría apoyar a unos 10 mil jóvenes.

Durante el rescate de un espacio deportivo en la colonia Santa María la Ribera, acompañado con la ex diputada de la Asamblea Legislativa, Ángeles Correa de Lucio, quien presentó en diciembre de 1999 la iniciativa que aprobó el pleno al siguiente año– Batres afirmó que para el gobierno de la ciudad el problema de los jóvenes sin empleo ni escuela no es un descubrimiento reciente y viene trabajando con ellos desde hace varios años.

Aseguró inclusive que la ciudad de México es la única entidad del país que tiene un programa dirigido a dicho grupo de población y particularmente a quienes pertenecen a familias monoparentales o carecen de ambos padres.

Es además la única que ha fundado una universidad, pero advirtió que la situación en todo el país no deja de preocupar porque tenemos la tasa más alta de jóvenes en toda la historia de México; sin embargo, tenemos también la tasa más alta de desempleo, y las dos se están juntando peligrosamente y eso amenaza a los jóvenes con cancelar sus posibilidades de desarrollo.

En otro acto, el secretario de Educación del Distrito Federal, Mario Delgado Carrillo, entregó reconocimientos y computadoras laptop a estudiantes de bachillerato que participan en el programa Prepa sí, donde resaltó la necesidad de garantizar el acceso de los jóvenes a educación mediante el otorgamiento de becas y dotarlos de herramientas tecnológicas que les permitan una mejor inserción en la era digital.

En la ceremonia de clausura de los cursos de verano 2010, Centro de Formación de Cultura Prepa sí, aseguró que los jóvenes que tienen habilidades en el manejo de tecnologías, tienen mayores oportunidades de desarrollo porque cada vez el mundo está más relacionado con la Internet. Un joven que tiene estos conocimientos consigue muy buenos empleos, puede tener ingresos hasta cinco veces superiores que uno que no los tiene, apuntó.

Delgado agregó que el gobierno realiza diversas acciones encaminadas a garantizar que los estudiantes tengan educación de primer nivel, como talleres que contribuyan a involucrarlos con la ciudad y desarrollar ideas para resolver sus problemas.

Author:
• Domingo, septiembre 26th, 2010
Periódico La Jornada
Domingo 26 de septiembre de 2010, p. 7

No se requieren drogas para ser feliz, grita y repite con ahínco el oficial de policía José Guadalupe Castañón Rodríguez frente a un grupo de niños de primer grado de la escuela primaria José Alvarado, de la colonia Independencia de Monterrey. Este lugar es territorio de alto riesgo, la drogadicción hace estragos en niños y jóvenes, el incremento de adictos preocupa a las políticas de prevención de Seguridad Pública, por eso los pequeños de apenas seis años vociferan a todo pulmón guiados por el instructor Castañón: Las drogas son la muerte.

Efectivamente, en un país productor de enervantes con un millón de nuevos consumidores de mariguana y un millón 350 mil más de adictos a la cocaína, según datos oficiales del presidente Felipe Calderón, la muerte y las drogas van unidas, debido a la situación de violencia, inseguridad y narcotráfico que vive México.

La matazón de drogadictos empezó en Ciudad Juárez, pero la desaparición, levantones, secuestros y asesinatos de adictos son una constante en toda la República: Parece una limpieza social –dice el sacerdote Guillermo Flores, quien dirige la casa para drogodependientes Fuente de Vida, en Guadalupe, Nuevo León–. Ellos son lo más delgadito de la cadena del narcotráfico y la violencia que padecemos. Por eso los eliminan.

El narcomenudeo que antes existía sólo en zonas puntuales del área metropolitana de Monterrey, ahora se ha convertido en un próspero negocio para Los Zetas, que tienen dominado el mercado en la ciudad, según informes de las distintas policías. Las llamadas tienditas de droga abundan camufladas de giros que van desde tortillerías, depósitos, tiendas de abarrotes, mercerías, fruterías, discotecas, cantinas, bares…

Todos dicen saber la ubicación de los expendios de droga, excepto la policía. La procuraduría de Nuevo León se lava las manos en el combate al narcomenudeo argumentando que es delito federal, mientras la delegación de la Procuraduría General de la República en el estado evade hablar del tema y Seguridad Pública se defiende señalando que su labor sólo es preventiva.

¿Quién agrede, desaparece y asesina a los drogadictos?

La vida en una piedra

Eva se ve cansada. Casi no ha dormido. Al síndrome de abstinencia lo controla con medicamento. La mente es poderosa y presiona. Las enfermeras del hospital para drogodependientes del Centro de Integración Juvenil (CIJ), ubicado en el municipio de García, están allí para vigilarla y ayudarla a soportar la angustia, el terror, el delirio producido por la falta de droga en el cuerpo.

Tiene ojos verdes, hinchados y muy rasgados. Un listón blanco y plateado sujeta su melena. Es menuda y tímida. En sus muñecas resaltan dos cicatrices: son las huellas de un suicidio fallido, la prueba del abismo que también se experimenta con las drogas: Quería morirme. No sé por qué me salvé. Sí lo sé. Dios sabe por qué. Ahora soy madre. Mi bebé tiene tres meses. Por él estoy aquí, dice en entrevista.

Por cada tres hombres internos, hay una mujer, comenta el director del hospital del CIJ, Ariel López: Cada vez disminuye más la edad de iniciación en las drogas. Ahora empiezan a los nueve o 10 años. También ahora son más las mujeres. Anteriormente, México era un país de tránsito de droga. En cambio hoy día mucha se queda.

Esta es la tercera ocasión que Eva ingresa a un centro para intentar dejar la droga. Tiene 31 años. Dice que empezó a consumir alcohol a los 16, bebidas preparadas como piña colada, tequila sunrise o desarmador. Comenzó a fumar y luego a los 18 años probó la mariguana. A los 24 conoció a un hombre 11 años mayor que se convirtió en su pareja y la introdujo en el mundo de las drogas. A partir de entonces se hizo adicta al crack, también conocido como piedra, el enervante de moda y más consumida en México en este momento: Nunca habíamos tenido tanta droga en las calles como ahora. Yo la compraba en la tortillería cerca de mi casa y en el depósito. Los policías saben dónde se vende. Incluso ellos también venden. A un amigo la policía le pagaba con droga para que cuidara la cuadra. Una bolsita de cocaína de un gramo cuesta 100 pesos, una piedra de crack 120 pesos. La mariguana vale entre 30 y 50 pesos, es una bolsita para hacer cinco cigarros.

El crack, un derivado de la cocaína, produce inmediatamente una sensación de euforia aunque efímera, de apenas 15 minutos. Eva cuenta que lo fumaba en pipa y también en una lata de refresco con orificios: Al principio no me gustaba el crack, luego en fiestas y reuniones, en mi casa, me invitaban, y así fue como me hice adicta. Es muy difícil salir de ese mundo, porque tengo que romper con todo tipo de relación anterior que haya sido un conecte con la adicción, incluida la familia. Tengo que hacer una vida nueva.

Eva llegó a las drogas por soledad, por falta de amor y por desatención. Procede de una familia disfuncional. Su padre murió cuando era muy niña y fue su madre la encargada de sacarla adelante junto a su hermana. Ambas se criaron con parientes y personas contratadas para cuidarlas. Terminó la carrera de mercadotecnia en una universidad incorporada al Tecnológico de Monterrey: No me di cuenta cómo me enredé en esto. Además, ahora la droga está más cortada, le meten más químicos adictivos y que hacen más daño. Por ejemplo, en el crack incluyen una sustancia que utilizan para el veneno para ratas. Aún así, en mi entorno la mayoría de las personas son adictas.

Su madre la alertó sobre las desapariciones de drogadictos en Monterrey. Las familias con hijos levantados muchas veces prefieren callar porque han sido amenazadas: “Tenía mucho miedo que a mí también me pasara. Dicen que los levantan porque roban. Se los llevan y ya nadie sabe nunca más de ellos. Es muy triste”.

Los riesgos a los que se enfrentan los drogadictos en la dquisición y consumo de droga son diversos, pero Eva asegura que ella nunca fue a un picadero para drogarse. Dice que lo hacía en casa de su pareja y en las discotecas: Es fácil. Pides la droga en la barra. Te la llevan a tu lugar. Rentas un privado y allí consumes con tus amigos. Todo va a peor. Ahora ya le venden a todo mundo, a los niños, ya no respetan nada. Están afuera de las escuelas. Los mismos que venden en la calle están fumando mariguana y cocaína. Nadie puede decir nada. Y nadie hace nada.

Son las víctimas

Una buena parte de las clínicas de desintoxicación y rehabilitación que existen en México son de carácter privado. Se estima que cada año se internan más de 100 mil personas para recibir tratamiento. El CIJ, por ejemplo, tiene 42 centros en la República, que sobreviven gracias a donativos y a veces por subvenciones gubernamentales, que nunca llegan, como en el caso de Nuevo León, donde la administración de Rodrigo Medina se comprometió a apoyar a estos centros, pero con el argumento de los gastos ocasionados por el huracán Alex se les suspendió el respaldo: Nuestro tipo de paciente es disfuncional, es decir, el que ya está grave, el que ya no funciona en su trabajo, el que tiene problemas con la familia y muchas veces el que tiene conflictos con la ley. La mayoría de nuestros internos ha incurrido en algún delito, narra el doctor Ariel López.

El deseo de ayudar a los demás llevó a este médico general a convertirse en director del hospital del CIJ. Sentado en su oficina narra los métodos que utilizan para rehabilitar a los adictos: Ellos son enfermos. Quienes estamos aquí sabemos que son las víctimas. Cada joven que logramos recuperar significa una familia beneficiada y también un bien para la sociedad.

El centro tiene capacidad sólo para 25 internos y cuenta con sicólogos, terapeutas, enfermeras, médicos y trabajadoras sociales. Los jóvenes son sometidos a una estricta disciplina de actividades durante todo el día a lo largo de 12 semanas: La adicción mayor que tenemos en esta unidad es al crack. Es una droga altamente adictiva, tiene un efecto muy intenso, pero muy breve. Es el placer de la euforia. Eso hace que deseen consumir más y el daño es desastroso. Desarrollan una tos con flema de color negro por toda la ceniza que inhalan.

El doctor López ha visto verdaderos dramas e historias conmovedoras de personas internas: Lo que la sociedad tiene que comprender es que el adicto es una persona enferma, no un vicioso.

El policía Castañón dice estar convencido de que la clave para disminuir el consumo de drogas en México es la prevención. Los niños lo abrazan en los pasillos de la escuela donde ofrece el programa de Educación a la Resistencia del Abuso de las Drogas y a la Violencia (Dare) impartido en 43 países: Combatimos las drogas con información y prevención en las escuelas. La clave también está en la casa, en la familia, en el amor. Los niños son rescatables. No para detenerlos cuando crezcan, sino para educarlos.

Author:
• Sábado, septiembre 25th, 2010

Fuente: lajornada

Durante la conmemoración del Día Nacional para la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, la Secretaría de Salud informó ayer que, en 2008, 18.3 por ciento de los nacimientos en México se dieron entre menores de 20 años, es decir, entre aproximadamente 482 mil mujeres.

De este tipo de gestaciones, entre 40 y 60 por ciento no fueron planeados, resaltó la dependencia, tras afirmar que 97 por ciento de las adolescentes conocían al menos un método anticonceptivo; sin embargo, solamente 38.5 por ciento de las sexualmente activas utilizaron alguno.

La mayoría (89.1 por ciento) prefirió el condón como primera opción, especificó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Mauricio Hernández, con base en informes y encuestas oficiales, así como estudios especializados publicados a partir de 2005.

Agregó que para la primera relación sexual, el promedio de edad de las mujeres es 19.6 años, similar a la observada en 2006 –19.7 años–, mientras 15.2 por ciento de las jóvenes de 15 a 19 años son sexualmente activas

Destacó también que la mayor incidencia de embarazos en adolescentes se presenta entre mujeres de muy bajo nivel socioeconómico, y la menor corresponde a las de nivel alto. Las escolaridad también es un factor que influye en el tema, pues el mayor número de embarazos se registra entre quienes no terminaron la primaria, y el menor entre aquellas que cursaron educación preparatoria o un grado superior.

Como consecuencia de lo anterior, resaltó, existe una tasa elevada de nacimientos pretérmino y obstrucción del parto, así como una labor prolongada en este proceso, debido a que la pelvis no está suficientemente desarrollada.

Sumado a ello, destacó, en los recién nacidos, la probabilidad de morir durante el primer año de vida es 60 por ciento más alta en los de madres menores de 18 años de edad.

Secuelas

Respecto de los efectos sociales, el funcionario de Salud enumeró que las adolescentes se ven obligadas a abandonar la escuela porque se les considera mala influencia para otras jóvenes; asimismo, su desarrollo personal y educacional se ven limitados, así como las oportunidades de empleo.

Todo ello, explicó, conduce a una espiral de baja autoestima, más embarazos y pobreza.

Durante el acto, Diego Palacios Jaramillo, representante en México del Fondo de Población de Naciones Unidas, puntualizó que las causas del problema son múltiples y que esta circunstancia perpetúa el ciclo perverso de la pobreza, así como la imposibilidad del desarrollo personal.

Por su parte, Celita Alamilla, del Instituto Nacional de las Mujeres, puntualizó que el embarazo no deseado es más común en las áreas rurales que en las urbanas.

De esta manera, en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, dijo, una de cada 12 mujeres fue madre antes de los 16 años, mientras en el Distrito Federal la proporción es de 1 en 36.

Llamó la atención sobre el hecho de que en un proceso de gestación de este tipo el gran ausente es el varón.

A su vez, Paloma Villagómez, del Consejo Nacional de Población, destacó que entre las adolescentes la conjunción de una baja prevalencia anticonceptiva y de altos niveles de necesidad insatisfecha de contraceptivos tiene como resultado una tasa de fecundidad que, aunque ha disminuido consistentemente en el tiempo, se reduce a ritmos muchos menores que en otras edades.

Entre 1974 y 2009, la tasa de fecundidad entre jóvenes de 15 y 19 años observa un descenso paulatino de poco más de 50 por ciento.

En 1974 por cada mil adolescentes, 130 se convertían en madres, mientras en 2007 se registraron 69.5 nacimientos producidos por éstas.

Premio UVM al Desarrollo Social