PARTICIPA!

Envia tu colaboración al correo jovenes@sanvicentechicoloapan.com.mx


Recuerda escuchar RADIO CHICOLOAPAN
Canción Actual: Loading...
Título de la señal:
Winamp windows Media Player Real Player QuickTime Web Proxy


Tag-Archive for ◊ sociedad ◊

Author:
• Martes, noviembre 08th, 2011

Saludos.
Les comparto fragmentos de una nota donde retoman puntos de vista de expertos sobre la situación de los jóvenes en México.

Ante la ausencia de un horizonte de futuro y el colapso de un sistema que les niega la movilidad social mediante la educación y el empleo, los jóvenes en México enfrentan un coctel explosivo. Politólogos, filósofos, sociólogos y sicólogos advierten que lo sorprendente no es que incurran en alternativas que los lleven a la violencia, sino que no hayan salido a las calles a exigir su derecho a tener un porvenir.

A las difíciles condiciones de inseguridad, afirman, se suma una debacle moral de la sociedad, así como de un sistema educativo que no les da condiciones para construir un pensamiento crítico que los ayude a afrontar el clima de violencia, pobreza, explotación laboral e injusticia social que padecen.

Guillermo Hurtado, director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), subraya que la escuela no sólo es el sitio donde se deben aprender español y matemáticas. Una de sus tareas centrales es formar ciudadanos éticos, participativos y democráticos, apunta.

Admite que ese objetivo no ha sido apoyado ni exigido por la sociedad: hemos dejado de demandar al Estado que la educación cumpla con uno de sus fines prioritarios: formar el tipo de ciudadano que queremos para el país que deseamos construir.

Luego de que la Encuesta Nacional de Cultura Constitucional 2011, elaborada por Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, revelara que los jóvenes de 15 a 19 años son quienes más se inclinan a favor de la tortura para interrogar a presuntos delincuentes y de aplicar la pena de muerte, alerta que renunciar a una escuela formadora de ciudanía, expulsando las disciplinas filosóficas de las aulas, puede ser extremadamente peligroso.

En un contexto de creciente violencia social, que afecta a los jóvenes como víctimas y agresores, afirma que es necesaria una profunda reforma moral de la sociedad, donde la escuela debe tener un papel central.

Hurtado, autor del libro México sin sentido, reconoció que el escenario social que enfrentan los jóvenes es oscuro.

Están apáticos, casi deprimidos. Hay un desánimo muy grande, una falta de idealismo, de sueños; incluso podemos decir que cierto cinismo flota en el ambiente, aunque esto no sólo está presente en México, sino en todo el mundo.

El país, afirma, sólo se podrá salvar si nosotros cambiamos, pues hemos perdido el sentido de nuestra existencia colectiva. Es decir, nos falta cohesión, dirección y confianza como nación.

Telésforo Nava, politólogo y experto en movimientos sociales, asegura que cuando una sociedad ve peligrar sus equilibrios básicos y cuando las tensiones sociales se agudizan por el desempleo, la falta de acceso a la salud y a una vivienda digna, nos volvemos más conservadores y podemos optar por posiciones contrarias a los derechos básicos.

Las viejas utopías, agrega, se han perdido, porque no responden a los ideales de las nuevas generaciones, pero tampoco se han construido otras. Los jóvenes enfrentan condiciones no sólo de violencia, sino de una falta de perspectivas de futuro, porque si concluyen su formación universitaria, incluso un doctorado, nada les garantiza que habrá un empleo para ellos.

Manuel Gil Antón, catedrático de El Colegio de México y experto en sociología de la educación, subraya que las luchas de los años 60 del siglo pasado buscaban crear un mundo más justo, solidario y libre. Ahora los jóvenes en Europa y Medio Oriente marchan para no ser expulsados de su derecho a empleo, educación, salud y vivienda. No es que sean antisistema, es que el propio sistema los excluyó.

En materia educativa, advierte, la debacle del sistema se inició hace décadas, pero en los 12 años de gobiernos panistas el Estado mexicano simplemente abdicó de su responsabilidad de formar ciudadanos responsables.

Se conformaron, explica, con evaluar capacidades memorísticas y no reflexivas. A la larga, el resultado es la ausencia de un pensamiento crítico en los jóvenes y, en parte, esto explica por qué pueden apoyar causas como la pena de muerte, la prisión perpetua y limitar su libertad por una seguridad precaria y limitada.

Mundo virtual y violencia

Hurtado destaca que la debacle moral de la sociedad mexicana no sólo es resultado de un capitalismo voraz, sino también de la modificación de nuestro entorno.

Para Óscar Galicia Castillo, profesor del departamento de sicología de la Universidad Iberoamericana (Uia) y experto en neurociencias de la conducta, la violencia puede ser no sólo resultado de un grave desajuste del entorno social, sino también de complejos procesos cerebrales, que no son iguales en hombres y mujeres ni en adultos y jóvenes.

Las regulación de nuestras emociones, la toma racional de decisiones y la elaboración de proyecciones de futuro ocurren, señala, en la corteza prefrontal, considerada la más avanzada de nuestro cerebro, pero con la cual no nos contectamos hasta después de nacer. Es un proceso que se prolonga hasta los 20 a 21 años de edad.

Explica que se trata de la zona cerebral con la que aprendemos las reglas sociales, creamos estrategias y prevemos conductas. En ella nace la empatía; allí tomamos las decisiones que influyen en nuestro comportamiento ético y moral.

Galicia Castillo, jefe del laboratorio de investigaciones en neurociencias de la Uia, advierte que estar expuestos a condiciones extremas de violencia, a estrés constante, temor, angustia y zozobra, puede llevar a los sectores juveniles a asumir decisiones no siempre reflexivas, por lo que pueden asumir posiciones más radicales.

Los jóvenes, sobre todo los menores de 20 años, aún están en un proceso de aprendizaje para controlar su emotividad, y suele ser más complejo para ellos proyectar las consecuencias de sus actos a futuro.

Si continúa en los jóvenes el estado de creciente ansiedad, temor, violencia e inseguridad, estas pautas de conducta orientadas a posiciones más violentas pueden ser permanentes, pues el cerebro también aprende a responder ante entornos agresivos, asevera.
¿Qué opinan?

Author:
• Miércoles, octubre 07th, 2009

Fuente: lajornada

La participación de menores de edad y jóvenes en actos delictivos violentos va a la alza, y muestra un aumento progresivo en la ciudad de México, a grado tal que 70 por ciento de la población en los reclusorios del Distrito Federal son personas cuyas edades oscilan entre 18 y 27 años, señaló el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF), Manuel Mondragón y Kalb.

Al comparecer ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, como parte de la glosa del tercer informe de gobierno del Ejecutivo local, Marcelo Ebrard, el jefe de la policía capitalina manifestó que en ese fenómeno social se ve que los jóvenes ya no sólo amenazan o lastiman, sino que matan a sus víctimas y utilizan para delinquir desde un desarmador hasta un arma de fuego.

Los delitos en los que más participan, refirió, son robo a transeúntes y a casas habitación, así como asaltos a microbuses, todos con violencia.

Dijo que estos menores y jóvenes provienen principalmente de las clases populares, pero se negó a revelar en qué demarcaciones ha crecido su participación, pues no voy a ser peyorativo con algunas delegaciones, pero ya sabemos cuáles son algunas donde se centraliza.

Mondragón y Kalb consideró necesario que el gobierno capitalino, la ALDF, las instancias encargadas de la seguridad y justicia, así como la sociedad, emprendan un trabajo conjunto en la cadena de la seguridad, la procuración, administración de justicia y rehabilitación, para evitar que estos fenómenos crezcan en la ciudad.

Responsabilidad de padres

En tanto, el procurador general de Justicia del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, al reunirse ayer con la Comisión del Distrito Federal del Senado, advirtió que hay un mayor número de jóvenes que son utilizados en la comisión de delitos, y además se dedican a cometer asaltos con pistolas, por lo que apremió a estipular en la ley una corresponsabilidad de las familias para lograr la rehabilitación o reinserción de los hijos.

Subrayó que el Distrito Federal no es la entidad más violenta, ya que actualmente ocupa el séptimo lugar nacional “en el comportamiento del delito con base en las denuncias recibidas ante el MP. El lugar 22 en materia de homicidios –dos diarios– y el sitio 13 en el delito de violación sexual”.

Sostuvo que mientras la tasa delictiva nacional creció 9.3 por ciento entre 2000 y 2008, en la ciudad registró una disminución de 2.3 por ciento, según los resultados del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El funcionario manifestó preocupación por el delito de robo a transeúntes, donde hemos visto a más adolescentes, pero la nueva legislación nos impide poder actuar, no podemos dar a conocer los nombres de quienes asaltan. Hay que obligar a las familias a rehabilitarlos, consideró.

Por otra parte, al conmemorar el primer aniversario de la entrada en vigor del Sistema de Justicia para Adolescentes, el secretario de Gobierno, José Ángel Ávila Pérez, recordó que esta responsabilidad trajo consigo la adopción de un nuevo modelo jurídico, a fin de garantizar los derechos de los jóvenes en conflicto con la ley, lograr su correcta reinserción a la sociedad y abatir las limitaciones con que fueron asimilados.

Ávila Pérez señaló que para el Gobierno del Distrito Federal es prioridad hacerse cargo de los jóvenes, quienes día a día esperan oportunidades de desarrollo personal, por lo que puso en marcha programas como Prepa Sí y Niños Talento, que han funcionado para abatir la deserción en las escuelas y así evitar la comisión de actos delictivos.

Pero también, dijo, el meollo del asunto está en la familia, en la responsabilidad de los padres, por lo que el gobierno capitalino trabaja para lograr la capacidad y la legitimidad de exigir que los padres cumplan su responsabilidad de evitar que los jóvenes se desvíen.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Édgar Elías Azar, mencionó que cada acto antisocial de un adolescente es una bofetada a la comunidad.

Mencionó que son seres humanos en etapa de formación, no sujetos ajenos a la ley; poseen derechos a pesar de su edad, pero también obligaciones, por lo que cuando lastiman con su conducta a otros es necesario aplicar las leyes.

Sin embargo, agregó, en el Distrito Federal no se deben endurecer las penas contra ese grupo. Consideró que en lugar de hacer las penas más severas, se deben mirar las causas de las acciones indeseadas, empezando por la familia.

Premio UVM al Desarrollo Social